Enrique Puig Rodríguez

Soy Enrique, tengo 25 años y soy de Valencia. Al igual que la mayoría de los que estéis leyendo esto, soy enfermero. He vivido dos años en Noruega y mi objetivo con todo esto es contar mi historia para ayudar a gente que, como yo, ha decidido emigrar al extranjero.

Después de graduarme en 2018 y habiendo trabajado solamente ese verano, me replanteé muchas cosas: la estabilidad de mi futuro laboral en los próximos años, oposiciones, EIR. No quería pasar otros tantos meses o años estudiando para acceder a una especialización que, en el caso de la enfermería en España, apenas está regulada o reconocida; y tampoco quería opositar sabiendo que era y es prácticamente imposible acceder a un puesto fijo con mi apenas nula experiencia laboral.

Un poco por casualidad, vi un anuncio que ofrecía trabajo como enfermero en Noruega con unas condiciones que parecían irreales. Así que llamé para informarme y cuando me quise dar cuenta ya había empezado a aprender noruego y, apenas 8 meses después, puse un pie en Noruega.

Mi estancia en Noruega se resume en un año en el norte y otro en el sur. Pasé mi primer verano en Nærbø, al oeste del país. De ahí me mudé a Hattfjelldal, donde acabé viviendo un año de mi vida, al norte de Noruega; a la oscuridad eterna del invierno y a la luz total en verano, a los -30º y los 4 metros de nieve, y a las auroras boreales. El resto de mi estancia ha sido en el sur del país, primero en Hægeland y después en Kristiansand, donde vivo actualmente. Y después de todo esto, puedo decir que el norte y el sur parecen dos países diferentes. Hay que vivirlo para entenderlo.

¿La enfermería en Noruega? Si me preguntáis por ello, podría escribir una tesis entera. He trabajado tanto en residencias de corta y larga estancia, como en domiciliaria, psiquiatría, rehabilitación y puestos de vigilancia. Cada uno puede tener sus preferencias, pero eso ya es una opinión personal.

Es duro, no lo voy a negar. Aprender noruego, adentrarte en la cultura vikinga, despedirte del sol en invierno y convivir con la nieve y el frío 10 meses al año.

Aprendes a pasar tiempo contigo mismo, a conocer tus fortalezas y debilidades y sobre todo a explorar el mundo más allá de tu zona de confort. Invito a todos los que estén planteándose viajar al extranjero, que decidan aventurarse a explorar el mundo y vivir nuevas experiencias, ¡ya sea en Noruega o en el resto del mundo!

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